Sobrepeso, obesidad … ¿la culpa de los conservadores?

Y si los conservadores, agregados en muchos productos que consumimos diariamente, pudieran hacernos obesos? Esto es sugerido por un nuevo estudio del Cedars-Sinai Medical Center, publicado en la revista Comunicaciones naturales. Si su nocividad ya se había demostrado en los animales, ahora se confirman sus efectos nocivos en el cuerpo humano.

Se han estudiado tres productos, conocidos como disruptores endocrinos: BHT (butilhidroxitolueno), un antioxidante frecuentemente agregado a muchos alimentos, como los cereales para el desayuno, para preservar sus nutrientes y evitar que se vuelvan rancios; PFOA (Ácido perfluorooctanoico), presente en utensilios de cocina o alfombras; y TBT (trybutylétin), un componente de pinturas para barcos que se puede acumular en mariscos.

Un método innovador y prometedor

Los investigadores desarrollaron un nuevo método de análisis, que consiste en tomar muestras de sangre de adultos y reprogramar sus células para que se conviertan en células madre. Luego se cultivaron para obtener tejidos intestinales y neuronales, que se expusieron a los tres conservantes, primero por separado y luego juntos.

resultado : las sustancias observadas alteran las redes de comunicación entre el intestino y el cerebro, bloqueando así el paso de las hormonas de la saciedad. Por lo tanto, el cerebro piensa que es necesario seguir comiendo, incluso si el cuerpo ha ingerido su cuota de calorías, lo que lleva a un aumento de peso. Además, los conservantes también dañan las mitocondrias, células que convierten los alimentos y el oxígeno en energía y estimulan el metabolismo. Y estas perturbaciones serían aún más fuertes cuando el cuerpo está expuesto a los tres aditivos al mismo tiempo.

"Este es un estudio clave, que mejora significativamente nuestra comprensión de cómo los disruptores endocrinos dañan el sistema de hormonas humanas y contribuyen a la progresión de la obesidad", dice el Dr. Clive Svendsen, director de Instituto de Medicina Regenerativa. Además, los investigadores podrán utilizar este nuevo método de análisis, seguro y rentable para evaluar los efectos en la salud de miles de otros productos químicos.

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