Los sofocos, un signo de enfermedad cardiovascular?

Aumento de la temperatura, sudoración, escalofríos, enrojecimiento …: en la menopausia, siete de cada diez mujeres se ven afectadas por sofocos, un tercio de los cuales son frecuentes y graves. Se sabe que estas manifestaciones muy desagradables se deben a un desequilibrio hormonal: la disminución de la secreción de estrógenos altera el mecanismo de regulación de la temperatura corporal. Sin embargo, un estudio publicado en el Revisión de la Sociedad Norteamericana de Menopausia revela que los sofocos también pueden ser un signo de disfunción vascular, especialmente cuando ocurren en las primeras etapas de la menopausia.

El estudio analizó datos de 272 mujeres no fumadoras de entre 40 y 60 años. Los investigadores han explorado particularmente la función endotelial, que ayuda a contener la sangre dentro de los vasos. En el grupo de 40-54 años, encontraron un efecto perjudicial de sofocos sobre la capacidad de dilatación de los vasos sanguíneos. Por otro lado, no se observó ninguna anomalía para el grupo de mayor edad. Un descubrimiento que es más que nunca para alentar a las mujeres a realizar exámenes minuciosos en caso de bochornos antes de tiempo, para detectar si existe o no un riesgo de enfermedad cardiovascular.

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