La música te da escalofríos? ¡Gracias a tu cerebro!

Estás escuchando una pista que te gusta especialmente, pero hay un pasaje específico (armonías vocales, solo de guitarra, entonación del cantante) que pone el pelo en atención. Estás en pleno orgasmo musical y tienes mucha suerte. No le sucede a todos. Algunos, los desafortunados, no sienten la música tan intensamente: es solo para ellos un sonido de fondo más o menos agradable de escuchar. ¿Cómo explicar estas diferencias?

La ciencia ha abordado la pregunta y la respuesta, una vez más, está en el cerebro. Un investigador de California estudió a un grupo de veinte personas, la mitad de las cuales tenía escalofríos al escuchar su canción favorita cuando la piel de la otra mitad permanecía totalmente lisa. Al escanear los cerebros de sus conejillos de indias, se encontró que aquellos que eran más sensibles a la música fabrican conexiones neuronales entre más áreas del cerebro: la corteza auditiva (que procesa el sonido, sino también las emociones) y la corteza prefrontal (especialista en funciones cognitivas). Estas dos áreas se comunican mejor que las que no se ponen piel de gallina mientras escuchan su canción favorita.

Es probable que los "escalofríos" experimenten emociones más fuertes que otros. El investigador está solo al comienzo de su trabajo y espera encontrar las causas neurológicas del desencadenamiento de estas funciones. Con pistas eventuales posibles en el tratamiento de la depresión, una de cuyas características, según él, es "una incapacidad para vivir las cosas divertidas todos los días." La música como terapia puede estar en su infancia.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.