¿Tienes un riesgo renal?

El mal funcionamiento de los riñones generalmente se diagnostica muy, si no demasiado tarde. En otras palabras, tenemos todo el interés en aprender a descifrar las señales de advertencia.

Muchas personas viven con insuficiencia renal sin saberlo. Un tercio de los pacientes que realizan su primera diálisis, el tratamiento de su forma severa, se dan cuenta con urgencia porque antes no sabían nada de su enfermedad. Debe decirse que permanece lo suficientemente "silencioso". Sin embargo, cuando sus diversas manifestaciones (deseos frecuentes de orinar especialmente por la noche, pérdida de apetito, sensación de agotamiento, dificultad para respirar o náuseas) se vuelven perceptibles, por lo general es demasiado tarde para influir en su progresión. De ahí la importancia de escuchar a su cuerpo para identificar cualquier señal de advertencia.

Identificar los factores de riesgo
Sufrir de diabetes o hipertensión promueve la aparición de insuficiencia renal. Fumar, la obesidad o la edad, que socava la capacidad de los riñones para limpiar, también debilitan a aquellos que actúan como filtros para el cuerpo. En presencia de estos parámetros, se recomienda consultar a su médico y verificar regularmente si la función renal se mantiene estable o si se debilita, especialmente a través de pruebas de orina en tiras (que detectan la presencia de proteínas) u hojas de balance. sangre, para controlar su nivel de creatinina.

Revisa tu estilo de vida
Si resulta, después de estas pruebas, que su función renal ya ha perdido su capacidad, incluso en pequeñas proporciones, es necesario tomar algunas precauciones de seguridad de la vida. Si tiene presión arterial alta, comience midiendo regularmente su presión arterial y siguiendo su tratamiento regularmente. Los diabéticos tendrán que trabajar para mantener sus niveles de glucosa en sangre a un ritmo razonable. También asegúrese de respetar una buena dieta, limitando la sal porque es hipertensiva y lípidos, mala para el sistema cardiovascular. Bebe mucho y finalmente mira tu balanza.

De todos los colores
Ver el tinte de su orina no es muy glamoroso, pero aún así puede brindarle un servicio orgulloso. Por ejemplo, un líquido amarillo oscuro indica deshidratación y debe estimular más agua, mientras que un tono rojo o naranja puede ser un marcador de infecciones del tracto urinario o enfermedad renal. Moralidad: abre los ojos incluso al baño!

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