5 buenas razones para dejarlos comer lo que quieran!

Sin embargo, otra obligación de agregar a la lista de "debe" que tratamos de respetar a conciencia todos los días. "Tienes que ser responsable, servicial, práctico, eficiente, amable … e incluso que mamá y papá sigan su dieta al pie de la letra. Para, mesa, ellos son los líderes.

Esto evita frustraciones innecesariasTodos sabemos eso (un poco de todos modos): una dieta es un infierno. Quien dice que la dieta dice privación, donde la frustración y la moral a medio mástil. Y para pensarlo, creemos que obligar a nuestro padre de 96 años a tragar los frijoles con el agua y dejar que pierda el apetito (a vivir) mientras sueña con un pollo a la basquaise y un flan el coco es hacer que sufra innecesariamente. Nos zap. Un punto es todo.

 Ellos tienen su opinión!¿Qué pasaría si nuestros padres fueran lo suficientemente grandes como para saber lo que necesitaban? Pueden perder parte del Norte, pero si sus papilas gustativas reclaman dulzura en la entrada, también podemos considerar que es su elección. De alguna manera, los valoramos, respetamos su autonomía. Los hace sentir bien. Para nosotros también

Conservamos la usabilidadLa idea? No queremos discutir sobre las papas fritas o el modo de ensalada. No tenemos energía ni envidia. Porque para elegir, preferimos un ambiente agradable a la atmósfera "sopa de mueca"! Así que cerramos los ojos y tragamos sus comentarios cuando reclaman su pequeño vaso de vino para el aperitivo o pueden ser servidos con codicia en la ensaladera de mousse de chocolate.

Han pasado la edad de tener una niñeraForzarlos a entrar en el molde (sin mantequilla) del régimen, o incluso … reprimirlos, ¿es ese nuestro papel? Desde el principio de los tiempos, la comida está sujeta a enfrentamientos entre generaciones. Aquí, se convierte en el combate de lucha libre: el equipo "Niños viejos" se enfrentan a "Padres viejos" … Obviamente, hará daño, obviamente innecesario. Cartas del lastre

Les hacemos una vida más suaveNo hay necesidad de engañarse a sí mismo: la vida avanza, los placeres son cada vez más raros. Las papilas gustativas son uno de los últimos campos en recoger unos minutos de pura felicidad. Nuestros padres, los amamos. Así que los ofrecemos untuosos, chispeantes, sabrosos, y los vemos saborear. Porque la verdad es que no hay daño en hacer el bien.

Lea también: Pruebe la cocina de nuestras abuelas


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.