Levantarse por la noche para mordisquear eventualmente afectaría nuestra memoria

Todos nos levantamos en medio de la noche y fuimos a dar un paseo en la nevera para trabajar las sobras … Sin embargo, ¿qué sucede cuando estas incursiones nocturnas en la cocina se convierten en un hábito? Es fácil imaginar los efectos negativos en nuestra línea, pero un estudio de la Universidad de California, publicado en la revista eLife, revela otras repercusiones más inesperadas: comer alimentos regularmente durante los períodos de sueño podría cambiar la fisiología de nuestro cerebro y conduce a una deficiencia de nuestras habilidades de aprendizaje y memoria.

El experimento se realizó en ratones durante quince días: algunos fueron alimentados entre 9 y 15 horas, otros entre 21 y 15 horas. Ella demostró que aquellos que fueron alimentados por la noche modificaron su ritmo circadiano (que regula el ciclo sueño-vigilia), con la consecuente caída en el nivel de proteínas involucradas en la memoria y el aprendizaje. Luego, las pruebas mostraron una reducción en la actividad de su hipocampo y una disminución en su rendimiento cognitivo. Un estudio que podría disuadirnos para llegar a terminar el foie gras solo o el registro …

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