Toma tu vientre en la mano

Él está en el centro de todas nuestras preocupaciones. Como lo demuestra el éxito del documental producido por Arte, Vientre, nuestro segundo cerebro,dirigido por Cécile Denjean, y el best-seller de la alemana Giulia Enders,El discreto encanto del intestino (Edición South Act), vendió varios millones de copias en todo el mundo, incluyendo más de 400,000 en Francia. Primero, nuestra panza nos molesta por razones estéticas: nos gustaría que sea firme y plana cuando es redonda y suave. Luego nos atormenta por varias razones médicas más o menos desagradables (gases, hinchazón …). Finalmente, dado que las últimas investigaciones en neurociencia han resaltado que juega un papel primordial en nuestra vida psíquica, nos habla cada vez más. Basta decir que los argumentos que deben interesar no faltan.

1 – Tengo el vientre como un globo
Poco consuelo: ¡no estás solo en este caso! La distensión abdominal es uno de los síntomas más comunes de los desórdenes digestivos funcionales: casi uno de cada dos franceses se queja de ello. Cuando nuestra panza se hincha, gradual o repentinamente, hasta el punto de obligarnos a abrir el botón de nuestros pantalones, la situación se convierte rápidamente en "hinchazón".
Esto se debe a qué?
En gran parte porque nuestro sistema digestivo no elimina adecuadamente los gases ingeridos durante las comidas, ni los producidos por la digestión misma. Resultado: flatulencia dolorosa desencadenada por estrés o malos hábitos alimenticios.
¿Qué soluciones?
– Comience volviendo a aprender a comer. Sin comidas en la carrera, de pie, haciendo otra cosa. Tómese el tiempo para sentarse y masticar bien, con la boca cerrada, para que no ingiera más aire del que puede absorber su estómago. Aliméntate con calma, en completa conciencia de lo que estás ingiriendo.
– Coma los alimentos adecuados, es decir aquellos que no son flatulentos: evite los frijoles blancos, las cebollas, el apio, la col, las zanahorias, los rábanos, los puerros, los plátanos, los albaricoques, las cerezas y las especias. Excepto la intolerancia a la lactosa, consuma yogures y otras leches fermentadas, cuyas enzimas activas conservan la flora intestinal.
– Bebe mucho, pero entre comidas.
– Camine con la mayor frecuencia y el mayor tiempo posible para ayudar a evacuar los alimentos y facilitar la dispersión del gas intestinal.

2 – Estoy estreñidoNo es coincidencia que la expresión "tener una cara estreñida" significa una persona con el ceño fruncido. El hecho de no poder ir a la silla de montar con regularidad provoca dolores abdominales que uno estaría feliz de prescindir.
Esto se debe a qué?
Seamos precisos: por estreñimiento, la profesión médica escucha el difícil tema de las heces duras, menos de tres veces a la semana. Una situación que afecta a más de una de cada cinco personas, especialmente a las mujeres. Las razones son variadas: comida pero también psicológica, relacionada con un cambio de hábitos o lugar.
¿Qué soluciones?
– Beba un gran vaso de agua, cuando salte de la cama, con el estómago vacío (1,5 litros, durante todo el día): se ha demostrado que el método de esta abuela estimula el intestino. Los zumos de frutas caseros u orgánicos (manzanas, kiwis, melones, ciruelas pasas), zumos y sopas de verduras tienen la doble ventaja de hidratar y proporcionar fibras, que son laxantes naturales. Los frutos secos cocidos o macerados también estimulan los intestinos perezosos.
– Mover. Permanecer todo el día promueve el estreñimiento, así que olvida tu auto tanto como sea posible para caminar por lo menos treinta minutos al día. Enrolle los ascensores, ande en bicicleta, corra, nade, mientras trota y nada para fortalecer los músculos de la correa intestinal y promover el tránsito.
– Sobre todo, no use laxantes sistemáticamente, porque el intestino se acostumbra a él, ya no funciona normalmente, lo que aumenta el riesgo de estreñimiento. Un ciclo infernal! Los laxantes de lastre, que contienen mucílago o fibra dietética, y laxantes osmóticos, que suavizan las heces mediante la extracción de agua en el colon, son los mejor tolerados, pero su uso debe ser ocasional.
– Cambiar la posición en el baño. No, no es una broma, luchar contra el estreñimiento comienza con sentarse en el asiento del inodoro, adoptando la posición que permite que el intestino y el esfínter hagan su trabajo en condiciones óptimas. Esto es lo que Giulia Enders nos recuerda en El discreto encanto del intestino. El joven gastroenterólogo nos enseña cómo reconectarnos con la posición de cuclillas ancestral mientras estamos sentados en nuestros modernos cuencos. ¿Cómo? Poniendo los pies en un taburete bajo e inclinándose ligeramente hacia adelante. Intenta, funciona!

3 – Tengo un tránsito anárquico
Realmente no está estreñido en el sentido clínico del término, no es una diarrea muy fuerte, pero sí un poco de todo a la vez.
Esto se debe a qué?A un ritmo de vida demasiado sedentario, con hábitos alimenticios desordenados que persiguen comidas copiosas y períodos de dieta.
¿Qué soluciones?– Come regularmente, con buen sentido, ni demasiado ni muy poco. Respete el ritmo de las tres comidas, sin saltearse el desayuno, y favorezca las fibras naturales de frutas, verduras, granos integrales y legumbres, que promueven el buen progreso de los alimentos en el tracto digestivo.
– Hidrátate con bebidas variadas: agua, caldo, sopa, infusiones de hierbas para beber al menos 1,5 litros por día. Saboree su agua con ingredientes naturales: jugo de limón, hojas de menta, jengibre …
– Muévete por lo menos durante treinta minutos al día, continuamente.
– Mima tu barriga masajeándola todos los días para estimular los órganos. Siéntese cómodamente, respire con calma e inicie el masaje en el sentido de las agujas del reloj, que es la dirección del tracto digestivo. Con la mano, haga pequeños círculos debajo de las costillas para relajar el diafragma, primero en el lado izquierdo, luego en el derecho. Luego, con una mano en cada lado, para despertar el intestino grueso, presionando cada vez más profundamente. Finalmente, termine con un rollo de palpación de cada pliegue de la piel. No podrás prescindir de eso …

4 – Tengo el síndrome del intestino irritableEl síndrome del intestino irritable (SII) o la colopatía funcional, cualquiera que sea el nombre que se le da, produce estreñimiento, diarrea o, con mayor frecuencia, una alternancia de ambos, dolor abdominal, calambres , hinchazón … En resumen, infierno en la vida cotidiana, y síntomas muy variables de una persona a otra!
Esto se debe a qué?
Esto es un problema, no siempre sabemos la causa de este síndrome, porque no está directamente relacionado con una disfunción orgánica. Los médicos aceptan hablar sobre la sensibilidad intestinal o el trastorno de la motilidad intestinal, que es lo mismo, y traduce contracciones demasiado fuertes o débiles del colon, según el caso.
¿Qué soluciones?– Evite los alimentos desencadenantes: verduras crudas, verduras crudas, coles de todo tipo, alubias blancas, legumbres, alimentos con almidón, alimentos ricos en cafeína, refrescos.
– Limite los alimentos con alto contenido de grasas saturadas y azúcar. Algunos estudios confirman el interés de los probióticos, yogurt o suplementos dietéticos.
– Prueba de hipnoterapia: un estudio sueco muestra que la hipnosis dirigida al tracto digestivo puede ser un tratamiento efectivo, ya que ayuda a prevenir el estrés y la ansiedad de los pacientes con síndrome de intestino irritable.
– Acercarse al APSSII (Asociación de Pacientes con Síndrome del Intestino Irritable): el intercambio con personas con las mismas dolencias es valioso.

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